sábado, 29 de noviembre de 2008

Ojalá...

Ojalá que gritos como el de hoy, mueran.

Ojalá que no haya que gritar nunca más un NO rotundo a la violencia de género.

Ojalá que nadie tenga que dudar jamás del querer de su amad@.

Ojalá nadie más se limite a sobrevivir con miedo.

Ojalá cejen los insultos.

Ojalá mueran los menoscabos a la autoestima.

Ojalá se paralicen las más manos que zarandean, que golpean, que marcan, que dañan.

Ojalá el puño se abra en caricia.

Ojalá el mordisco se torne beso.

Ojalá...

Ojalá la mirada no vigile cargada de celos.

Ojalá la palabra se torne en aliento.

Ojalá el empuje sea sólo de ánimo.

Ojalá...

Ojalá que gritos como el de hoy, mueran.

Porque está prohibido callar, porque está prohibido mirar a otro lado, porque está prohibido hacer oídos sordos, porque está prohibido consentir que nos humillen, porque está prohibido animar a la sumisión, porque está prohibida toda imposición, ya que ésta sólo deriva en miedo, odio, rencor, asco...

Ojalá que conmemoraciones como la de hoy*, mueran; y lo hagan soterradas por afectos, por respeto, por solidaridad, por apoyo, por fuerza...

Ojalá que nadie tenga que gritar de nuevo un NO rotundo A LA VIOLENCIA. NO A NINGÚN TIPO DE VIOLENCIA. CON LOS VIOLENTOS, TOLERANCIA CERO.





*Fue escrito y publicado el 25 de noviembre de 2008



miércoles, 26 de noviembre de 2008

Cuando...




Cuando creces en un ambiente donde la violencia es el plato principal de todas las comidas…

Cuando siendo una niña oyes la llave de la puerta y te hechas ha temblar…

Cuando te acuestas y te tapas la cabeza para no oír…

Cuando tu hermano mayor sigue los pasos de tu padre…

Cuando los insultos son las únicas palabras que retumban en tus oídos…

Cuando ves a tu madre con un bebe en brazos y la cabeza abierta…

Cuando ves que hay vino pero no hay leche…

Cuando se te pasa por la cabeza ¿Qué hago yo aquí? Una y mil veces…

Cuando…

Seria una lista interminable…

No quiero que me grites.

No te consiento que me pegues.

No me faltes al respeto.

No soy tu esclava.

No tengo dueño.

No trates de culparme a mí.

No trates mal a mis hijos.

“NO ERES DUEÑO DE MI VIDA”.

martes, 25 de noviembre de 2008

Y me llamas a deshoras


Aboceto los corazones de una historia
que imaginé, comenzó y pudo ser,
pero que termina de desigual manera,
con la furia de un cretino
rasgando el vicio por hacerla desfallecer.

Y me llamas, mujer,
a deshoras para que te calme esos lamentos,
con las manos colmadas de reproches,
en ruinoso decoro.

…y me cuentas,
qué como pudo tanto su orgullo
para herir y maltratar ese corazón que antaño amaba,
y hoy costea tu vida
transitando en palos dolorosos en tu espalda.

Y me llamas, mujer,
a deshoras para empapar mi hombro amigo,
y le imputas la sangre seca que delata,
doliéndote mi brazo por el abrazo.

…y me cuentas,
que el hombre es menos hombre
hacedor de tan vil encaro,
truhán por besos rojos malditos
por cada vez que te abofetea.

Y me llamas, mujer,
a deshoras para huir de él por siempre,
con la convicción de una vida muerta,
vivida, herida, gastada.
Pecado, ser mujer.

25 de Noviembre dia Internacional contra la violencia y el maltrato a las mujeres



la fotografia es de george


Cuando me casé por segunda vez le pedí a mi marido que buscase la forma de poder utilizar el portátil desde la cama.

Y se que hay días que me duele tanto la espalda que se imposible de estar sentada más allá de mi jornada laboral.

Yo, más joven que ahora, tenía "ciertos compromisos" con la empresa.

Nunca lo conseguí. Acabar el trabajo si, lo de mi marido.

Tengo un pequeño rincón donde instalé el ordenador y como me pasaba demasiado tiempo y según parece, no le hacía caso a él, que se quedaba dormido en el sofá, tan buen punto acababamos de comer, eso si, viendo "Aqui hay tomate" y otras burradas diversas, empezó a decirme que ligaba por internet.

O sea que yo acababa el trabajo desde casa para estar juntos y él aseguraba que ligaba con hombres, que me metia en chats...

De repente dejó de acompanyarme a comprar los viernes al mercado, aun sabiendo que yo no puedo llevar pesos ni tirar del carretón.

Decía que me entendía con el chico donde comprábamos la verdura y la fruta.

Los días de fiesta íbamos a desayunar fuera, chocolate a la taza en la cafeteria de la Rambla y cuando era la hora de comprar el periodico, él nunca recordaba lo que valía.

De repente dejamos de comprar el periodico.

Decía que me entendía con el dueño.

Sucedió que mi hermano de tanto solos 38 años cayó enfermo de cáncer y una, que es cristiana y creyente, pero practicando a su manera, iba de vez en cuando al esglesia.

Decía que me entendía con el capellán...

No dejé de ir al esglesia.

Según él tenía tantos "amigos" en la feina.....sí, él tenía pruebas, decía.

Pero nunca pagaba nada, por lo tanto yo no podía dejar de trabajar, y yo continuaba pues teniendo "amigos" en el trabajo.

Y sí continuó hasta que empezaron los gritos y las amenazas.

Y el resto ya os lo podéis imaginar.

¿Que por qué os explico todo eso?

En primer lugar por el que no quiero silenciarlo ya que es un problema que sufrimos demasiadas mujeres.

A mí me pasó el dia uno de Mayo del 2006.

Y salí a denunciar y aún ando con eso...

En segundo lugar porque este post está escrito desde la nueva cama que me he tenido que comprar (me ha dejado el piso vacío); pero eso si con una especie de soporte que YO misma me he hecho, para poder escribir y leeros desde la cama.

Y se que ya lo tenía que haber visto, me repito.

El día que nos casamos todo cambió desde el mismo momento en que increpó, de repente:

Y tú por qué el que no has llorado en la boda, eh?!

lunes, 24 de noviembre de 2008

Con Permiso... Señor Juez.



Con permiso, Buenas tardes,
Vengo "pa" que me detengan.
Que "cansá" voy a sentarme
pues verá...voy a explicarle
la historia...
de un sinverguenza.

Lo quería con locura,
"toa" mi vida se la dí
Pero él, solo buscaba
una esclava, una criada
una mujer para parir.

Siempre decía que tenía
una quería
una duquesa para él.
El le gustaba llegar
por la madrugada
"pa" tenernos a su merced,
Su merced...

Y lo he "matao",
a mi Juan yo lo he "matao",
por haberme "maltratao"
por sentirme una "perra"
por hacerme una vieja
con cuarenta y pocos años...

Y lo he "matao",
a mi Juan yo lo he "matao"
y en mi alcoba lo he dejao
con mi llanto en sus labios.

Justicia no pido yo
que conmigo no la habido
¿Quien me paga este dolor?
¿Y la pena de mis hijos?

Así que ya sabe usted,
haga lo que haya que hacer,
póngame una soga al cuello,
porque por primera vez...

NO TENGO, NO TENGO
MIEDO.



PD: Está claro que estamos en contra de cualquier tipo de violencia, pero esta letra refleja que a también se puede dar el caso contrario, la reacción de una persona que ve como su calvario ha llegado a ser tan insoportable que piensa aquello de... "que antes de que tu me mates..."