domingo, 8 de mayo de 2011

Cruda realidad

Ya supera la veintena el número de víctimas de la violencia machista este año en España. Todas ellas sufrieron ese terror que atenaza cada día a miles de mujeres. Mujeres cuyo sufrimiento se queda dentro del ámbito doméstico y que, por tanto, semeja privado hasta que los titulares de su asesinato hacen que salga a la luz pública. Mujeres para las que el miedo es cotidiano y que jamás reciben una respuesta que sea una protección real ante su verdugo, pese a que éste tiene nombre y apellidos, y está perfectamente identificado.

Mujeres que están en boca de todos si su falda es más corta de lo políticamente correcto, si han engordado 200 gramos o si riegan las plantas a deshora. Porque la gente opina sobre nimiedades, pero no se moja en lo que realmente importa, que es la defensa del ser humano.

Mujeres que en lugar de asumir que la persona a la que aman no las merece, porque ni siquiera sabe el significado de la palabra respeto, asumen que los insultos o los golpes son la respuesta a aquello que "están haciendo mal" sin darse cuenta de que lo que realmente hacen mal es resignarse y aguantar.

Mujeres minadas por dentro, que a nadie importan hasta que salen en los titulares.

Aquí, en España, la situación es dramática. Pero en otros países el calvario se ha asumido como parte intrínseca de las relaciones, puesto que la desigualdad define su base social. Y hoy gritamos, y mañana olvidamos, acomodándonos en nuestra resignación. No obstante, lo que hoy sufren unas, mañana lo podemos sufrir nosotras o nuestras hermanas o nuestras hijas si no forjamos nuestro carácter para aprender a detectar las pequeñas lesiones que día a día van lacerando nuestra dignidad, hasta convertirla en un sarcoma que nos deja a merced del cáncer de la violencia machista.

Por nosotras, por nuestras madres, por nuestras hijas, por nuestras hermanas: no nos callemos nunca más.

3 comentarios:

La Zarzamora dijo...

Sí esta cruda realidad es una lacra y
que nunca falten voces como la tuya para decir basta.
Besos.

AtHeNeA dijo...

Digamos basta! con contundencia y concienciemos a la sociedad de la necesidad de buscar un cambio en este camino de sombras y nombres que hacen que la lista sea cada vez más larga, detras de los cuales hay familias destrozadas.

Kim Basinguer dijo...

¡Que difícil situación! y difícil salir de ella, no se porque las mujeres siempre esperamos que una persona así cambie y mientras aguantamos y aguantamos...hasta la muerte.
Pero es mas difícil entender como en este mundo no se ha puesto corta pisas a eso YA.
¿Porque vivimos en un mundo de hombres para los hombres?