jueves 19 de enero de 2012

Presunto


De pequeña escuché " a lo lejos" que alguien había matado a su mujer de dos tiros. Era en el pueblo de mis abuelos. Esa noticia me dejó tremendamente preocupada. Tenía mis motivos. No podía entender (no superaba yo los 5 años) cómo podían las personas matarse las unas a las otras así porque así. Menos podía entender que dos personas que tienen una fotografía vestidos de novios (en el salón de su casa) y que sonreían podían pegarse, insultarse, amenazar de muerte y...seguir como tal cosa.
Tampoco entendía cómo se podía vivir así y menos si tus hijos lo están viendo.
Así que cuando un señor mata a su señora, con puñaladas, a palos, quemada viva, con una escopeta, tirándola por la ventana, asfixiandola...todo ello después de ir pregonando por las esquinas y a los cuatro vientos que TE VOY A MATAR, A TI TE MATO ( acompañado del gesto de cortar el cuello) la palabra "presunto" es una burla para la que está en el suelo. También para sus hijos, sus padres, sus amigos, su familia.
De entre los muertos se tendría que volver en ciertas ocasiones. Una de ellas es para hacer una visita en la cárcel a tu "dueño" y "presuntamente" volverlo loco de miedo. Como te hicieron en vida.

viernes 25 de noviembre de 2011

Hoy sí que no callamos

Si tenemos más escote, menos falda, un poco más de carmín en los labios. Si salimos a tomar una cerveza con las amigas y amigos, si no hay algo a punto en ese mismo momento porque no somos perfectas, si no valoras nuestro esfuerzo...es tu problema. Basta ya de tanta tortura. La pantera está viva, no la despiertes.



TODOS LOS DÍAS MUCHÍSIMAS MUJERES Y NIÑAS SON MALTRATADAS

sábado 22 de octubre de 2011

Promesas que nunca llegan a tiempo

Se creía una mujer de su tiempo: libre, fuerte, capaz. Tras luchar por sus metas, la vida parecía sonreirle. Tenía una carrera y un futuro prometedor por delante. Y se enamoró. Era un hombre amable, algo tímido y extremadamente culto. Defendía con vehemencia sus ideas, pero el mundo parecía detenerse en su presencia. Solos los dos, nada más parecía importar.

Por eso ella, tan libre, decidió compartir su espacio y empezar a construir un presente de dos. En los primeros tiempos, comenzaron las ausencias. Tertulias con amigos y ninguna obligación. Ella ya no era su mundo. Ni siquiera cuando compartían ese espacio público en el que ella dejó de brillar mientras él la silenciaba poco a poco. Pronto intentó minimizarla, ridiculizar sus argumentos y acallar cualquier idea que pudiese poner en entredicho las suyas.

Humillada, decidió optar por la resignación. A fin de cuentas, elevar más la voz no era una solución. No al menos en su mundo, en las discrepancias se solucionaban con argumentos, no con imposiciones. Además, a fin de cuentas, le quería y, como siempre le dijeron, una mujer ha de tener paciencia y mano izquierda. Pero eso no se enseña en ninguna facultad.

Cuando logró evitar cualquier réplica a sus argumentos, comenzó a debilitar otro flanco y a dudar de su buen gusto al vestir. Las faldas siempre eran demasiado cortas y los escotes exagerados.
Y así se le fueron quitando las ganas. Su trabajo era la única vía de escape, pero al acabar la jornada regresaba a su condena. Nada era tan grave como para no poder soportarlo. Pero quién ha dicho que haya que soportar. Ah, sí, ese manido "las mujeres de hoy en día no aguantáis nada".

Tras el menosprecio, llegaron los insultos, los gritos y los zarandeos. ¿Hasta dónde se supone que hay que aguantar?

No hay que aguantar. No podemos consentir que nadie nos zahiera. Después del insulto, llega el golpe y tal vez la muerte.


Cierto que entre lágrimas piden disculpas, prometen un cambio, nos juran amor eterno. Pero nadie merece que permanezcamos a su lado esperando el cambio, porque el cambio del maltratador nunca llega a tiempo.

sábado 20 de agosto de 2011

Humillación por amor... o Amor por Humillación..

Estábamos recien casados, nos amábamos muchísimo, todo era felicidad, parecía un cuento de hadas, hasta que un día, él llego después del trabajo y ella que estuvo todo el día en la cocina preparando su comida preferida, emocionada, feliz, esperando su adorado esposo, sin saber que al el llegar a casa comenzaría la peor de sus pesadillas.

El malhumorado e iracundo le arrojo los platos con la comida a la cara, y los demás al suelo, le grito, la golpeo, rompió todo a su paso sin razón,  la humillo todo lo que pudo y después dio un portazo y salio de casa...

Desconcertada lloro y espero toda la noche que el regresara sin resultados, no sabia que hacer, que esperar, que sucedió, porque el la trato así...

El volvió a casa con flores y cara de arrepentimiento, suplico perdón, se escudo en mi excusas estúpidas, lloro, se arrodillo, le juro que la amaba y que eso jamas volvería a suceder....  y todo volvió a la "normalidad"...

Esa fue sola la primera de una cadena de humillaciones y maltratos que parecía no tener final, desde palizas hasta vejaciones sexuales inimaginables para ella, fue el resultado de su cuento de hadas, con el correr de los años, ella ya no se reconocía, se preguntaba ¿porque seguía ahí?, ¿porque había llegando tan lejos?, ¿seria el amor la razón? no lo supo nunca porque cuando intento salir de ese circulo vicioso e intentaba reconstruir su vida,  como siempre pasa en estos casos en un ataque de ira le quito la vida....


El Amor no es suficiente razón para soportar maltratos de ninguna índole, así comienzan y la mayoría de las veces lamentablemente así terminan las historias de maltrato domestico... Esta prohibido callar hay que decir Basta Ya!!!! somos seres que merecemos respeto y amor porque eso es que lo damos... Basta de ser el Sexo Débil, Valoración y Evitar el Silencio son el primer paso para decir basta...