jueves, 29 de mayo de 2008

Finales felices

El muchacho miró a la muchacha y se juraron amor eterno para todo el día. Después, caminaron juntos y cuando anocheció durmieron el uno al lado del otro, unidos por sueños separados que les hicieron crecer.
Por la mañana, al despertar, él la miró y le dijo:
-Te querré siempre, durante todo mi día.
-Yo también te querré -contestó ella-, hasta que deje de hacerlo.
Felices, pararon así las semanas, los meses y los años, prometiéndose finales cercanos cada vez que despertaban.
-Hasta que el día nos separe -se decían todas las mañanas.
Pero hubo un despertar, uno cualquiera, en el que se miraron a los ojos y se dieron cuenta de que los dos habían soñado lo mismo. Aquella mañana no se dijeron nada.
Fue un día muy triste para ambos. Pero únicamente un día. El resto de los de sus vidas, ya no se echaron de menos.




10 comentarios:

Ignacio Bermejo dijo...

Es como si poco a poco se fueran conociendo hasta el punto en que se convirtieron úno. Preciosa alegría de la perfección del amor a través de la convivencia. Me gusta.
Un beso

@ngelito dijo...

A eso le llamo yo sincronicidad y compenetración. Están tan conectados que se ven hasta en los sueños...:-)

Bonita historia.

Un saludo

Ropa Tendida dijo...

Amar no siempre tiene que perdurar en el tiempo. Tiene que ser un puente, no una meta

Veca dijo...

Quien se jura amor eterno hoy en día, verdad?

Precioso relato.

Marian dijo...

Veo que tratas temas importantes en este nuevo blog, me gusta, sabes que comparto tus puntos de vista en estas cuestiones.
Un beso.

bardinda dijo...

Es como si un día se dieran cuenta de que ya no hay nada más que decirse, que son dos en uno.
Han perdido la chispa del día a día
Un saludo

SOMMER dijo...

Qué bueno el relato ¡¡¡¡¡

Me ha parecido tremendamente tierno y cruel al mismo tiempo...

Abrazos

Agata dijo...

He leído tu correo.De acuerdo contigo y con tu petición de cambiar algunas palabras.Cuenta con ello.Dime cuándo lo necesitas y cómo hago para que te llegue.Tengo el correo de Veca.Se lo podría mandar a ella.La dirección de correo de mi blog es la de Satie,el otro colaborador.El ha sido el que me ha mostrado tu correo.Bueno,espero noticias tuyas o de Veca.Un beso grande y gracias por tu interés.Ojalá no existieran relatos como el que he escrito.

Ignacio Bermejo dijo...

Pasé por aqí para ver si había alo nuevo. Dejo e todas formas un saludito.

fito dijo...

Ojalá a veces tuviera la memoria de un pez y la capacidad d elo spersonajes de tu relato para no ver más allá del presente. Afortuadamente ésto último me está ocurriendo, mejor dicho, me lo estoy imponiendo. Y lo primero me viene con la edad (los años que no pasan en balde, jajaja)